lunes, 29 de octubre de 2012

Compañía Nacional de Danza: "Sleepless", "Babylon" y "Walking Mad"

CND:   Sleepless, Babylon, Walking Mad
Mercat de les flors. 26 octubre 2012

"Es necesario que en España se vea más danza y de todo tipo, sólo así conseguiremos el respeto que se merece la profesión" (José Carlos Martínez)


La Compañía Nacional de Danza capitaneada por su director artístico José Carlos Martínez, quien tomara el relevo de Nacho Duato hace dos años, estrenó el día 25 la nueva temporada 2012-2013 en el Mercat de les Flors de Barcelona con la presentación de un programa triple. Mientras dos de sus piezas -Sleepless y Walking Mad- eran obras de éxito con un largo recorrido en los escenarios, Babylon suponía el estreno mundial de una creación de los coreógrafos Arantxa Sagardoy y Alfredo Bravo. 

Las cuatro noches en las que los bailarines de la CND pisaron el escenario barcelonés empezaron con la maravillosa y sublime Sleepless. Seis bailarines que acompasaron sus movimientos quebrados e hipnóticos con juegos visuales creados mediante un único elemento escénico que era una larga tela blanca horizontal. La música de Dirk Haubrich basada en la obra de Mozart Adagio en do menor era la base de fondo en la que construir una pieza que nos hablara del estado de duermevela o de vigilia creativa que sufren muchos artistas ante un nuevo proyecto de Arte. Si bien es cierto que empezar un espectáculo de danza con una coreografía del checo Jiri Kylián es asegurarse un arranque tremendamente poético y bueno, también lo es que conlleva algunos riesgos. Tras 23 intensos minutos y una considerable pausa de 20 otros, hay que saber ofrecerle al espectador una pieza que sea digna de lo que aún está digiriendo. En este caso la encargada de romper con el tempo que nos había marcado Sleepless, o más concretamente Kylián, fue Babylon. Y por ello y el estreno, doble riesgo, ciertamente. Las luces se apagan y el telón sigue privándonos de lo que se cuece en el escenario, pero la inquietante y fascinante Sinfonía núm. 8 opus 65 de Dimitri Shostacóvich empieza a caldear el ambiente avisándonos de lo que nos espera. Minimalismo escénico que se llena con un gran cuerpo de bailarines (diecisiete) en los que se alternan solos, dúos o coreografías grupales. Puro placer visual y sensorial para unos coreógrafos que con ésta estrenan colaboración con la CND. Sin embargo, a Babylon le falta cierto rodaje y se echa en falta la precisión con la que los cuerpos de los bailarines de Sleepless podrían haberse encontrado incluso con los ojos cerrados, ese nuevo estadio que alcanzan las coreografías cuando los bailarines pueden darle esa serenidad que el tiempo y las correcciones también les otorgan. Más allá de eso, no cabe duda de lo intensa que resulta la obra, con sus 37 minutos y con ese ritmo inquietante y frenético que dicta la música de Shostacóvich, una elección que por otra parte no deja de ser una pura declaración de intenciones por parte de sus creadores. Pero el recorrido de Babylon no ha hecho más que comenzar y estoy segura que aunque se pierda en parte esa fuerza que guía a los bailarines fruto de la ilusión por la novedad, se ganará en todos esos pequeños matices que al final refuerzan una pieza interesante y sugerente en su conjunto. Como digo, esto no ha hecho más que comenzar porque el 14 de noviembre podrá verse, o disfrutarse, creo que ésta es la palabra más adecuada, en el centro de creación Matadero de Madrid y según he leído, en otros lugares de España. ¡Estad atentos! http://cndanza.mcu.es/

Aunque lo parezca no me he olvidado que el programa constaba de una tercera pieza, Walking Mad, del coreógrafo Johan Inger. Creada en 2001 para la Nederlands Dans Theater de La Haya y estrenada por la CND en el Teatro La Zarzuela de Madrid el 18 de enero de 2012, la música se fundamenta básicamente en una versión del Bolero de Maurice Ravel, y el Für Alina de Arvo Pärt. Locura imaginativa desplegada sobre un escenario también minimalista dividido por un muro que juega con los personajes y las situaciones. Lo cierto es que con coreografías de este estilo y dinamismo sólo cabe dejarse llevar y contagiarse hasta que una abre los ojos, los internos, y se da cuenta que la música va aminorando, que las cortinas van cerrando el espacio y que ese ruido lejano que oíamos eran ciertamente unos aplausos que poco a poco van llenando toda la sala. 


Siento haberme perdido el espectáculo de pequeñas piezas de los jóvenes coreógrafos de la CND el día 27, pero, queridos, aunque la cultura no sea un lujo a veces no anda muy lejos...  ¡qué haría yo sin los descuentos para jóvenes!

Os dejo con tres vídeos de cada una de las piezas del programa:

Sleepless 


Babylon (este vídeo es una especie de Making of..)



Walking Mad 

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